05-07-2021 Post PAULI

La atribución del uso de la vivienda familiar a uno de los comuneros, no impide al otro, ejercitar la acción de división de la cosa común

Resulta bastante frecuente, en los casos de divorcio, que la vivienda familiar sea propiedad de ambos cónyuges en proindiviso, y que, como consecuencia del procedimiento de divorcio se atribuya -por sentencia judicial- el uso de la misma, al progenitor en cuya compañía queden los hijos menores. Ante tal circunstancia, también resulta habitual,  que el progenitor no custodio, se plantee la posibilidad de instar acción de división de cosa común.

Es entonces cuando surge la siguiente cuestión ¿Queda extinguido el derecho de uso de la vivienda familiar, atribuido por sentencia judicial, ante el ejercicio de la acción de división de la cosa común, instado por el cónyuge no custodio? Pues bien, para dar respuesta a la pregunta vamos a proceder al análisis de la reciente sentencia del Tribunal Supremo número 168/2021 de 24 de marzo.

En el caso que nos ocupa, los progenitores no habían contraído matrimonio, por lo que estamos ante un supuesto de unión no matrimonial. La vivienda habitual era propiedad de ambos, por mitad y en proindiviso y, en el procedimiento de guarda y custodia, el inmueble se le atribuyó a la madre, al quedar los hijos menores bajo su cargo.

La resolución judicial reitera que las reglas previstas en el artículo 96 del Código Civil, sobre la atribución del uso de la vivienda, son perfectamente aplicables a los supuestos de unión no matrimonial -como es el que nos ocupa- al entender que se trata de una situación perfectamente análoga.

Así mismo, el Tribunal Supremo, también manifiesta que la atribución del uso de la vivienda a un cónyuge no impide al otro instar la división de la cosa común, pero el derecho declarado persiste respecto de la acción de división ejercitada: “(…) hoy es doctrina consolidada de la sala que la atribución del uso de la vivienda a uno de los condóminos no impide al otro el ejercicio de la acción de división que el art. 400 CC reconoce a todo copropietario con el objeto de poner fin a la comunidad. La tutela de los intereses de los hijos menores y del progenitor a quien corresponde el uso de la vivienda se consigue reconociendo la subsistencia del derecho de uso pese a la división y su oponibilidad frente al adquirente de la vivienda.” 

Sin embargo, la peculiaridad que tiene esta resolución es que, en la sentencia del procedimiento de guarda y custodia, el uso de la vivienda se le atribuyó a la progenitora, con la siguiente condición: “en tanto no se proceda por alguna de las partes a la acción de división de la cosa común”.

Por ello, al haber ejercitando el padre la acción de división de la cosa común y extinción de la comunidad, conforme establecía la resolución citada, el Alto Tribunal acuerda estimar la acción de división de la cosa común y extinguir el derecho de uso de la progenitora respecto de la citada vivienda.

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