01-06-2021 Post JUAN MIGUEL MARTINEZ MORTES

Daño a las mercancías transportadas en buques en caso de incendio

Pocas semanas después de la varada del Ever Given en el Canal de Suez, que todavía está lejos de resolverse, otra marine casualty de gran relevancia ha ocurrido. El buque portacontenedores X-Press Pearl, de 186 metros de eslora y botado en marzo de 2021, está listo para ser desguazado después de haber sufrido un terrible incendio a bordo mientras se encontraba en el fondeadero del puerto de Colombo, capital de Sri-Lanka. Eso si no se hunde antes como consecuencia de la virulencia de las llamas.

En el momento de producirse el incendio, el buque de pabellón singapurense iba cargado con unos 2.000 TEUs, que contenían productos químicos calificados como altamente peligrosos por el IMDG Code. Entre ellos, destacan unas 25 toneladas de ácido nítrico, que se emplea para la fabricación de explosivos como la nitroglicerina o el TNT, por lo que las autoridades han prohibido a la población local la recogida de los restos que llegan a la costa, ya que podrían ser extremadamente peligrosos.

Todavía estamos lejos de saber las causas y el impacto total que tendrá del que posiblemente sea la peor tragedia marina medioambiental de toda la historia del país asiático. En estos siniestros marítimos en los que se producen incendios, descubrir su origen resulta a veces muy complejo, pero sin duda es de vital importancia para dirimir posibles responsabilidades.

Pero ¿qué responsabilidades pueden derivarse por los daños a las mercancías transportadas en los buques debidos a incendios? Las Reglas de La Haya-Visby disponen que el porteador marítimo no será responsable de pérdidas o daños que resulten o provengan de incendios, a menos que haya sido ocasionado por hecho o falta del porteador, según el art. IV. 2. b).

¿Qué quiere decir esto? Que si se produce un incendio a bordo y las mercancías son dañadas por el humo o por el calor desprendido del fuego, el porteador no será responsable. De esta forma, sólo se contemplan los daños producidos por el contacto físico del fuego con la mercancía como supuesto de responsabilidad del porteador.

En este sentido, se invierte la carga de la prueba, siendo el reclamante quien la ostenta y  debiendo probar la culpa del porteador en la producción del incendio, así como el nexo causal entre el mismo y los daños sufridos por las mercancías. Sin embargo, como indicábamos anteriormente, probar el origen del fuego es muy complejo, siendo una de las causas más frecuentes un embalaje defectuoso de productos químicos, como todo apunta por en el momento en el caso del X-Press Pearl.

Si se diera este supuesto, el porteador quedaría libre de responsabilidad, al igual que el transitario, dejando una posible vía de acción contra el cargador que embaló defectuosamente la mercancía que produjo el incendio. Pero incluso así sería casi milagroso poder determinar en qué contenedor se inició el fuego. La situación se complica todavía más en los casos de grupaje, donde los contenedores van cargados con mercancías de diferentes propietarios.

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