23-04-2021 Post TAMARA

Consecuencias por mala ejecución o falta de ejercicio de las acciones de reintegración por parte de la Administración Concursal

En relación con el ejercicio de las acciones de reintegración por parte de la Administración Concursal; y con directa vinculación con el artículo 94 TRLC, puede surgir una responsabilidad hacía la figura del administrador concursal, cuyo fundamento sería una posible acción de reintegración que no se haya realizado con el correspondiente deber de diligencia o que no se haya ejecutado; y que esto haya generado un daño directo. En cuanto a que la falta de acción de reintegración no constituye una infracción de una norma, ni puede considerarse contraria a la Ley, sino que la vinculación radica en que no se realizase con la debida diligencia y en la valoración de manera particular en cada uno de los supuestos, el nexo causal entre la ejecución o no ejecución de la correspondiente acción y el daño generado a la masa.

En base a lo ultimo mencionado en el párrafo anterior, cabe resaltar lo mencionado en la Sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona 7582/2019 (Sala Civil, sec. 15ª), de 28 de junio de 2019 (recurso 583/2019); cita que “La rescisión concursal puede tener por objeto contratos o simples actos unilaterales del deudor, que no cuestionan la validez del negocio del que traen causa, como pueden ser los pagos o los actos de adjudicación. En cualquier caso, el requisito fundamental de la acción rescisoria concursal es el perjuicio a la masa activa, sin necesidad de intención fraudulenta (art. 71 LC). Hemos mantenido en anteriores sentencias que será apreciable un perjuicio para la masa, determinante de la rescisión que regula el art. 71 LC, cuando el acto realizado por el deudor dentro de los dos años anteriores a la declaración de concurso, suponga una disminución injustificada de su patrimonio, o un sacrificio patrimonial injustificado, por implicar una minoración del patrimonio y carecer de justificación ese detrimento patrimonial (perjuicio directo, particular o estricto).”

Además, añade que el concepto de perjuicio para la masa activa del concurso de acreedores es un concepto indeterminado en cuando a que no puede aplicarse ningún criterio justificativo; que presenta una apreciable similitud con el perjuicio pauliano con base en el concepto de la lesión patrimonial de la masa a causa de un acto injustificado, pero no debemos compararlo con la alteración de “la par condicio creditorum” ( literalmente, “igual condición de crédito”; y cuya finalidad es la satisfacción del derecho de cada uno de los acreedores, realizada de forma proporcional, respetando la posición correspondiente  a la normativa), en cuanto a que  significaría la no eficacia de toda aquella acción llevada a cabo y que conllevase un perjuicio en la masa pasiva del concurso, realizado antes del inicio del concurso de acreedores.  Lo cual, hace hincapié en la necesidad de valorar de manera particular cada uno de los casos en los que exista una culpa por una ejecución u omisión de una acción de reintegración ya que el nexo causal entre la acción u omisión, no se rige bajo unos parámetros concretos y estipulados, sino que tiene cierta subjetividad.

Cabe resaltar, que el artículo que se menciona en la sentencia citada en el párrafo anterior hace referencia a la anterior Ley 22/2003, de 9 de julio; en cuanto a que el Real Decreto Legislativo 1/2020, de 5 de mayo, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley Concursal, entró en vigor el pasado 1 de septiembre de 2020.

COMPARTE ESTA NOTICIA

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para «permitir cookies» y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar» estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar